1. El Desafio
Traducir la esencia de un origen único en lenguaje de marca
En Río Mayo, Chubut, la familia Mazquiarán descubrió que su estancia albergaba manantiales de agua mineral en tierras orgánicas certificadas. Una fuente pura que, al ritmo ancestral del viento patagónico, continúa dando origen a un agua de magníficas cualidades. El desafío del proyecto implicaba desarrollar desde el naming hasta el diseño del packaging para este agua excepcional, buscando transmitir el espíritu sereno y calmo típico de la Patagonia. La marca tenía la oportunidad de contar su propia historia, a través de una identidad tridimensional diferente entre las grandes marcas del segmento.
Cuando conocimos a Tridimage, fuimos a contarles nuestro sueño. Les hablamos del campo orgánico, del manantial natural que habíamos descubierto y de la pureza del agua. Queríamos montar una planta sustentable y respetuosa por el medioambiente. Además, había que sumar el tema del clima; el PET en temperaturas bajo cero trabaja distinto, así que esos detalles técnicos fueron parte de la conversación desde el principio. Teníamos la visión, pero necesitábamos a alguien que supiera interpretarla. En cada encuentro, todo el equipo aportaba ideas; fue un trabajo de creación conjunto.